COMUNICADO N°64
– DICIEMBRE, 2015
A: TODOS LOS
TRABAJADORES Y VOLUNTARIOS DE LAS FUNDACIONES HOGAR DE CRISTO
Querido trabajador(a),
voluntario(a) de las Fundaciones del Hogar de Cristo:
El 2015 será recordado como un año
difícil para el mundo. En Chile pasamos de un escándalo a otro, se nos fue a
pique el precio del cobre y se nos enredaron las reformas; en muchos países se
vieron multitudes de inmigrantes huyendo de la guerra, terrorismos que usaron
el nombre de Dios para asesinar y bombardeos con miles de civiles muertos.
Pero en medio de un año enrarecido,
hubo un pulmón silencioso que siguió oxigenando la vida y celebrando
porfiadamente la dignidad de cada habitante de nuestra tierra. En medio de una
agenda pública saturada con los gritos de los que pueden gritar más fuerte,
hubo voces serenas que nos recordaron las palabras que habían sido amordazadas.
En medio de la locura por comprar y consumir, hubo quienes festejaron la
belleza de los encuentros humildes, los que aprendimos de los más pobres entre
los pobres.
Tú eres uno de esos amigos del
Cristo Pobre, migrante, discapacitado, parado en la esquina, viejo, en calle o
enfermo por las drogas: trabajaste todo el año y, sin saberlo, trajiste algo de
Dios al mundo.
A pocas horas de celebrar Navidad
es justo recordar que el Hogar de Cristo es un pesebre donde Jesús sigue
naciendo y que tú lo acunas todos los días.
Cristo no sólo nació en Noche
Buena, sino en cada turno, en cada ruta, en cada trabajo del que tú fuiste
parte.
Gracias por hacer que el amor se
haga carne y alcance para todos...Es nuestra manera de entender la justicia.
Que Dios bendiga tu vida y la de
toda tu familia, llenándola con la paz y la belleza del pesebre de Belén.
Un abrazo fraterno,
Juan Cristóbal Romero
Director Ejecutivo
Pablo Walker SJ
Capellán General